Hay dos tipoo de personas: las optimistas, que saben disfrutar de las cosas pequeñas, que le ven el lado positivo a todo y sueñan hasta con lo imposible; y las pesimistas, que ven el vaso medio vacio, que pierden la esperanza antes de intentarlo.Yo me incluyo en el segundo grupo. Nunca he sabido sacarle el lado bueno a nada, siempre he pensado que no me merecía ese algo, o que nunca lo conseguiría. Mi principal filosofía es que poner barreras a la gente es la mejor opción para no sufrir; o que obtener un NO por respuesta ya es renunciar a lo que queremos de verdad, sin luchar por ello más.
No sé si tengo razón o simplemente si soy una inconformista que solo sabe quejarse. Pero lo cierto es que cuanto más lo intentas peor salen las cosas. Como por ejemplo, estudias todo lo que puedes y más, y aún así no llegas a nada... y ¿por qué?. Quizás porque todos tenemos limitaciones, y algunas personas valen más que otras, es ley de vida. En el caso del amor, quien menos se lo merece es quien gana siempre, aunque alomejor tengo conceptos equivocados en lo que a "merecer" se refiere.
Nunca he sido una persona muy sociable, todo hay que decirlo, pero todo el mundo necesita sentirse querido alguna vez, aferrarse a algo.. aunque yo solo encuentre decepciones seguidas.. Alomejor es que no encajo bien en ningún sitio, o quizas esque soy poco soportable, lo que es muy probable.
Estoy harta de esta situación, de sentirme así, de ser tan egoísta, de quejarme de todo, aún sabiendo que tengo una vida perfecta o casi perfecta..
Hoy, una persona muy sabia a la que respeto mucho, me ha dicho que la felicidad se encuentra en el poder de la mente, que el optimismo, la confianza en uno mismo y las ganas de superación son las que realmente llenan a una persona. Siento que he abierto los ojos por fin, que me he dado cuenta en como malgasto mi tiempo, que luego no podré recuperarlo y que es hora de empezar a vivir. Quiero confiar en mi, valorarme y quererme. Quiero vivir, quiero disfrutar de cada cosa, de cada detalle, de cada mirada, de cada beso, de cada palabra, de cada sueño como si fuera el último. Quiero levantarme cada mañana con ilusión, con ganas de alcanzar una nueva meta, con ganas de ser alguien, de enamorarme, de equivocarme y aprender, de no sentir dolor y pena injustificada. Quiero reirme por todo y de todo, sonreir a la vida, no quejarme por nada, ayudar a quien me necesite, llenar mi vida de la esperanza de conseguir ese "algo" que me haga realmente feliz. Quiero sentir todo tipo de emociones, quiero sentir como se me eriza la piel por volver a tener ilusión, quiero conseguirlo y quiero luchar hasta el final para que así sea, quiero hacerte sonreir y no hacerte daño, quiero empezar de nuevo, con el vaso medio lleno, para poder llenarlo poco a poco hasta que rebose de cosas buenas. Lo quiero de verdad, y me prometo a mi misma intentarlo, porque de verdad que merece la pena mirar hacia delante con una sonrisa y con mil sueños que cumplir.
:)